Pikara: «Feministas blancas, ¿estáis dispuestas a hablar de tú a tú, sin imponer la agenda?» - Lucía Mbomio
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Pikara: «Feministas blancas, ¿estáis dispuestas a hablar de tú a tú, sin imponer la agenda?»

La voz de Esther (Mayoko) Ortega, profesora en la Universidad Tufts-Skidmore y activista feminista, bollo y negra, es fundamental para entender los afrofeminismos que coexisten en el Estado español. Afrofeminismos, en plural, como me recuerda ella a lo largo de una entrevista en la que lanza, sin parar, claves para analizar un panorama (también) negro que no siempre se reconoce e incluso se invisibiliza y/o se niega.

Te defines como activista, investigadora y docente, ¿el orden importa?

Sí,  lleva ese orden porque lo primero que fui fue activista feminista, eso me llevó a hacer investigación y esta última, a la docencia. Últimamente, añado más cosas: docente en género, sexualidades, raza y puntos suspensivos.

¿Por qué el Mayoko va entre paréntesis?

Esther es el nombre que me puso mi mamá andaluza, blanca, española y el Mayoko es mi nombre ndowé, de pueblo, que me puso mi abuela paterna, quien también se llamaba así. Lo que pasa es que mi segundo nombre nunca aparece en un documento oficial y cuando he intentado que aparezca, el Estado español no me lo ha permitido. Hasta que se reconozca, seguirá yendo entre paréntesis. Espero poder perderlo.

¿El derecho al nombre es, pues, una reivindicación de la comunidad racializada y/o migrante?

Por supuesto, es una lucha histórica para las personas afrodescendientes/ negras, no solo en España sino en Occidente. Cuando les africanes empezaron a ser esclavizades, el nombre fue una de las primeras cosas que les desposeyeron y esa desposesión tiene una simbología y un significado.

Leer la entrevista completa en Pikara Magazine

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